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En
la misma época en que el escéptico
Timón ejercía su actividad
en Atenas, también lo hacían
otros filósofos como Epicuro
que tenía su propia escuela
en el Jardín o Arcesilao en
la Academia platónica. Arcesilao
llegó a ser director de la
Acadenia y en desacuerdo con
ciertas posturas inmovilistas
cambió la orientación en dirección
a un antidogmatismo, que se
fue convirtiendo en escepticismo.
La
escuela que fundó Platón en
el año -387, junto al parque
de Akademos es conocida con
el nombre de la "Academia".
En el libro VII de "La República",
se refleja la forma que adoptaba
esta enseñanza cuya finalidad
era la formación de los filósofos
y explica también como llevaban
a cabo esta cuestión mediante
diálogos, debates y discusiones.
Después de Platón, dirigieron
la Academia o fueron escolarcas
de la misma, su sobrino Espeusipo,
Jenócrates de Calcedonia,
conocido por la división que
hizo de la filosofía en física,
ética y lógica, Polemón de
Atenas, Crates de Atenas y
Arcesilao de Pitane. Se utiliza
el término "escolarca" para
referirse tanto a los fundadores
de una escuela como a los
sucesivos dirigentes, a veces
se utiliza otro término similar
"diácodo" pero en ese caso
no está incluido el fundador,
y se refiere a los dirigentes
posteriores.
Con
Arcesilao de Pitane se inicia
el período escéptico de la
Academia, este periodo a veces
se conoce con el nombre de
Academia media, posteriormente
otro destacado académico escéptico
fue Carnéades de Cirene, durante
el periodo llamado la Academia
nueva. Actualmente no se suele
distinguir entre Academia
media y nueva, se acepta normalmente
la existencia de un primer
período, el de la Academia
fundada por Platón, y un segundo
período llamado, indistintamente,
Academia media o nueva, inaugurado
por Arcesilao y continuado
un tiempo después por Carnéadesy
Antíoco. La Academia platónica
se mantuvo abierta largo tiempo,
hasta el año 529, cuando el
emperador Justiniano ordenó
cerrar todas escuelas filosóficas
de Atenas. Arcesilao nació
hacia el -315 y pasó primero
por la escuela peripatética,
cuyo director era entonces
Teofrasto y posteriormente
por la Academia. Arcesilao
presto una atención especial
al problema del conocimiento
y su validez y a la dificultad
de precisión entre conocimiento
verdadero y opinión, recomendando
la suspensión del juicio.
Arcesilao sostenía que no
puede lograrse ninguna clase
de certeza, iniciando así
la "suspensión del juicio",
que es una de las características
más importantes del escepticismo.
Unos
años después llego a la dirección
de la academia otro escéptico,
Carnéades que nació hacia
el -215, y dirigió la Academia
hacia el año 162 a.C., matiza
el escepticismo pirrónico
que había marcado el periodo
en que estuvo al frente Arcesilao,
admitiendo un cierto probabilismo
en algunas cuestiones, lo
que le valió numerosas críticas.
Un tiempo después cuando Antíoco
fue dirigente de la Academia,
rechazó el probabilismo que
se había desarrollado en la
escuela y defendió que incluso
para sustentar una probabilidad
debe partirse de una certeza
absoluta. Con este intento
de superación del escepticismo
quiso revitalizar la doctrina
de Platón, aunque estuvo muy
influenciado por el estoicismo,
fue discípulo de Filón de
Larisa y a su vez maestro
de Cicerón.
Tanto
Arcesilao como Carnéades expusieron
sus enseñanzas oralmente no
dejando nada escrito, lo que
nos ha llegado es gracias
a los escritos de un discípulo
de este último: Clitómaco
de Cartago que se encargó
de recoger las enseñanzas
de sus maestros . Hacia el
año -80, la Academia abandona
definitivamente su orientación
antidogmática y entra en un
periodo de eclecticismo, pasando
el escepticismo a una serie
de escuelas escépticas herederas
del pirronismo antiguo.
Entre
los filósofos escépticos de
la Academia los más importantes
fueron:
Arcesilao
de Pitane (Asia
Menor, -315 a -240 aprox.).
Comenzó su formación filosófica
en el Liceo de Aristóteles,
en esa época dirigido por
Teofrasto, pero posteriormente
bajo la influencia de Crántor
y de las lecturas de las obras
de Platón pasó a la Academia,
cuyos directores en ese tiempo
eran Polemón y luego Crates,
a quien sucedió en la dirección
de la Academia. Como sucesor
de Crates, sentía un cierto
descontento con el alto grado
de dogmatismo que se había
apoderado de las enseñanzas
y propuso una serie de cambios
que fueron llevando a la Academia
a posturas cercanas al escepticismo.
Como otros filósofos de la
época y probablemente influido
por Sócrates no escribió nada,
sus enseñanzas fueron siempre
orales. Considerado como un
excelente dialéctico utilizó
el escepticismo en la teoría
del conocimiento. El método
de Arcesilao consistía en
analizar la proposiciones
de los contrarios y tratar
de demostrar que eran contradictorias
consigo misma. Como para el
resto de los académicos también
consideró a los miembros de
la escuela estoica como a
sus principales oponentes.
Recomendó la suspensión del
juicio para adquirir conocimiento.
Según
nos cuenta Diógenes Laercio,
Aristón, para hacer patente
el escepticismo de Arcesilao,
lo definía de la manera siguiente:
"Por delante Platón, por detrás
Pirrón y por el medio Diodoro".
Reconociendo con esto cierta
influencia de la dialéctica
de los megáricos. Sin embargo,
en realidad Arcesilao recuperar
en parte el espíritu de Sócrates
y de Platón, y evitar el dogmatismo
inmovilista que se estaba
apoderando de la Academia.
El principal adversario de
la filosofía de Arcesilao
era el estoicismo de Zenón,
contra el que arremete atacando
el criterio de verdad de los
estoicos: la representación
cataléptica, o representación
comprensiva, aquella que produce
una sensación de verdad tan
fuerte que es prácticamente
imposible no estar de acuerdo
con ella. Para evitar el obstáculo
que suponía esta concepción,
Arcesilao, basándose en el
escepticismo pirrónico, introduce
la noción de suspensión del
juicio o epojé, afirmando
que no existe lo que es cierto
estrictamente, sino sólo lo
razonable, lo posible. Esta
postura recibió fuertes críticas,
sobre todo por parte de los
estoicos respecto de la imposibilidad
de tomar posturas para su
realización práctica y por
tanto que en el fondo la suspensión
del juicio paralizaba a los
hombres impidiéndoles la felicidad,
pero Arcesilao se defendía
argumentando que dicha postura
no era incompatible con la
acción pues, aunque no es
posible enunciar principios
morales ni verdades absolutas,
es posible apoyar con razones
correctas una argumentación
bien hecha. Puesto que existen
distintos grados de incertidumbre,
algunas acciones se justifican
por razones correctas que
apelan no a la certeza imposible,
pero sí a lo plausible, siendo
esto suficiente para fundamentar
la acción y posibilitar una
elección moral razonable para
vivir acorde con estas ideas.
Carnéades
de Cirene (Libia,
-215/-219 a -129 aprox.).
Fue
director Academia, instaurando
el periodo que a veces se
llama Academia nueva, para
diferenciarla del periodo
en que la dirigieron Arcesilao
y sus seguidores, aproximadamente
a partir del año -162. Carnéades
trató de darle una nueva orientación,
conocida como probabilismo,
que matizaba el escepticismo
de Arcesilao. Era conocido
por su gran elocuencia pero
al igual que otra filósofos
de la época como Sócrates
o Arcesilao, no dejó nada
por escrito, de tal manera
que sus ideas se conocen solamente
a través de sus discípulos.
Su orientación filosófica
era contaria a los epicúreos
y, especialmente, al estoicismo
de Crisipo, hasta el punto
que, como cuenta Diógenes
Laercio, Carnéades dijo que
"si no hubiese habido Crisipo,
no habría Carneades.
Fue
elegido uno de los tres filósofos
que representó a Atenas en
Roma argumentando a favor
y en contra de la justicia.
Rechazó como sus predecesores
toda certeza, pero como alternativa
a la suspensión del juicio
en asuntos teóricos desarrolló
una teoría de la probabilidad
como teoría del conocimiento.
Para fijar un criterio en
ausencia de certeza, propuso
las pruebas de credibilidad,
claridad y contraste. Centró
gran parte de sus esfuerzos
a la crítica del estoicismo,
que seguía siendo el principal
rival de la academia. Como
los anteriores tampoco dejó
nada escrito.
Afirmaba
que el saber seguro es imposible
y que ninguna afirmación es
indudable. Como ejemplo de
ello se cita que, hacia el
año -155, con ocasión de acudir
como embajador a Roma, argumentó
un día con gran elocuencia
y convencimiento a favor de
la justicia y al día siguiente,
con no menos elocuencia y
convencimiento, en contra
de ella. De esta manera, quería
poner de manifiesto la incertidumbre
de los razonamientos que se
basan en suposiciones de las
que no se puede estar seguro
y de esta manera criticar
también a la lógica estoica.
Atacó los argumentos de los
estoicos en favor de los dioses
como inconsistentes, y sus
doctrinas acerca del destino
y la providencia ya que, según
Carneades, eliminaban la libertad
humana. También atacó la doctrina
estoica de las representaciones
catalépticas ya que, según
él, el hombre carece de criterio
para decidir qué fenómenos
corresponden a la realidad,
es decir, no sabemos cuáles
son las fantasías catalépticas.
Por ello, es necesario suspender
el juicio (epojé) pero, como
para poder vivir según nuestro
propio criterios se requiere
una norma razonable para no
quedarnos paralizados, hay
que actuar según el conocimiento
más verosímil o probable.
Este criterio para conducir
la existencia no es un criterio
objetivo consistente en alguna
representación, que podría
ser falsa, sino que es un
criterio subjetivo, que no
está en la verdad, sino en
la probabilidad, por esta
razón, la filosofía de Carnéades
es conocida como probabilismo.
Clitómaco
de Cartago (-187
a -110 aprox.).
Primero ejerció de filósofo
en Cartago, luego se trasladó
a Atenas donde conoció a Carnéades
y se hizo su discípulo. Dirigió
la academia desde el año -126,
hasta su muerte. Dedicó su
mayor esfuerzo a poner por
escrito y a divulgar las teorías
escépticas, sobre todo las
de su maestro Carnéades.
Filón
de Larissa (Tesalia,
-100 aprox.).
Fue discípulo de Clitómaco,
al que sucedió como director
de la academia hasta su muerte.
Partidario del escepticismo
de Arcesilao y Carnéades primero,
luego abandonó esta postura
por un dogmatismo en el cocimiento,
en teoría cercano a las tesis
de Platón. Estuvo en contra
de la doctrina escéptica de
la suspensión del juicio y
mantuvo que eran necesarios
unos principios morales, su
discípulo Antíoco de Ascalón
defendió firmemente esta tesis.
Filón estuvo en Roma donde
Cicerón escuchó algunas de
sus lecciones.
Antíoco
de Ascalón.
Sucedió a su maestro Filón
en la dirección de la Academia
desde -88 hasta -68 aprox.
Con Antíoco desaparecen las
tendencias escépticas de la
Academia y se entra en un
periodo de marcado eclecticismo,
en el que las propuestas eran
una vuelta a Platón y Aristóteles
y un acercamiento a los estoicos,
si bien no al estoicismo original,
sino al propuesto posteriormente
por Panecio y Posidonio.
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