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... y que como los perros,
unas veces movían el rabo
y otras veces mordían.
El
sabio cínico considera que
para alcanzar la felicidad
es necesario la libertad,
la autosuficiencia y el desapego.
Los cínicos no estaban dispuestos
a conceder que la felicidad
dependiera de cuestiones ajenas
a sí mismos, la libertad está
en el centro de la forma de
pensar cínica y se refiere
a la libertad de acción y
a la libertad de expresión.
Una
parte importante de la tradición
cínica se ha transmitido en
forma de anécdotas (chreia),
lo cual no es de extrañar
considerando cierta aversión
por la escritura de algunos
de sus miembros, y la importancia
de las "performances" o acciones
públicas características de
los cínicos. Hay varias colecciones
de estas anécdotas, algunas
de las cuales fueron recopiladas
por Diogenes Laercio en su
libro.
Las
acciones más representativas
son las atribuidas a Diógenes,
tales como masturbarse o defecar
en público, mear encima de
alguien, escupir a la gente
o hablar en favor del incesto
y del canibalismo. Sin embargo
todos estos hechos solo tienen
validez porque son actos deliberados
de protesta contra las costumbres
sociales y morales y porque
los cínicos primitivos creían
que era una forma de enseñanza
realizada mediante el ejemplo
personal y comprometido.
Las
acciones.
La
teoría cínica proviene de
la práctica y su fundamento
se encuentra en la exigencia
de libertad frente a todo
aquello que pueda esclavizarle.
Como parte de esta libertad
radical se encuentra la libertad
de palabra (parrhesia). Esta
libertad de expresión es un
rechazo de la polis y de la
autoridad, porque va directamente
contra sus propias normas,
asumiendo la posibilidad de
recibir severos castigos,
incluso el exilio. La libertad
de palabra utilizaba formas
que habitualmente llegaban
a ser ofensivas.
Junto
con la libertad de palabra,
otra característica del cínicos
es su desverguenza (anaideia).
Aceptaban el apodo de perros
porque lo tomaban precisamente
como el símbolo de su falta
de verguenza. Como parte de
esta desverguenza asumían
el desprecio por las convenciones
y el placer.
El
cínico adopta un estilo de
vida que representa su independencia
y proclama la necesidad de
autosuficiencia (autarkeia)
para conseguirla. Pero para
lograr esta autosuficiencia
es preciso vivir de una manera
sencilla, con deseos que puedan
ser satisfechos fácilmente
y con las únicas pertenencias
que uno pudiera "salvar en
caso de naufragio". Los cínicos
concedían un gran valor a
la austeridad y a la frugalidad
y en esto se asemejaban a
los estoicos.
Otra
cuestión fundamental para
el cinismo era la prática
de ejercicio físico, porque
la disciplina (askesis) le
fortifica frente a las adversidades
imprevistas y aumenta su resistencia
a vivir en la intemperie.
Acostumbrarse a cuidar se
sí mismos, sin criados, seguir
dietas sencillas y vestir
un simple manto y un bastón.
Los
cínicos proponen también una
vida conforme a la naturaleza,
tomando a los animales como
ejemplo de autosuficiencia.
Los animales tienen pocas
necesidades y se adaptan rapidamente
a la situación en que se encuentran.
Diógenes vivía en la polis,
como si fuera un perro, con
un comportamiento escandaloso
para un ser humano, pero no
todos los cínicos llevaron
el compromiso a tales extremos.
La
imperturbabilidad (apatheia)
es el ideal del sabio cínico,
que vive alejado de todo lo
que le produce perturbación
o angustia y es capaz de adaptarse
con indiferencia a las circunstancias.
Y
por último el cosmopolitismo
cínico, que está relacionado
con la libertad de no pertenecer
a ningún país, ni estar obligado
por las leyes, porque son
regionales y lo que vale en
un sitio no vale en otros.
También está relacionado con
la oposición a la polis, porque
la naturaleza no tiene fronteras
ni leyes.
El
paso del tiempo.
Con
el paso del tiempo el comportamiento
y la vida provocativa de los
primeros cínicos fue dando
paso a un escándalo verbal
y escrito. Teoría y práctica
están inseparablemente unidas
en el cinismo, pero la importancia
de una y otra no es la misma,
se dejarán a un lado el manto
y el bastón, y lo que queda
es la escritura cínica, pero
la vida ciudadana.
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